Ludwig Van Beethoven, nació el 16 de Diciembre de 1770 en Bohn, importante ciudad del este de la actual Alemania, y que entonces era la capital de un reino pruso remanente del Sacro Imperio Romano Germánico.
Beethoven es, sin duda, uno de los más grandes revolucionarios de la música, tanto orquestal como en los instrumentos solistas, siendo el piano y el violín sus voces preferidas para expresar la profundidad de su introspección. Sólo un hombre solitario, huraño, neurótico, rebelde, perfeccionista, audaz y terco como lo fue Ludwig pudo reinventar la composición musical, jugando con sus técnicas para sonorizar mente y alma como ningún otro músico lo había hecho antes.
Musico y hombre de varias aristas filosóficas y artísticas, Beethoven explotó al máximo las estructuras musicales neoclásicas de su tiempo hasta pulverizarlas, creando una nueva y libre expresión musical totalmente personal, una íntima expresión sonora de mente y espiritualidad, a la que musicalmente se le conoce como romanticismo
Bautizado al día siguiente de su nacimiento, fue el primogénito de una familia llena de carencias, ignorancia, intolerancia y violencia, especialmente la ejercida en el hogar por su padre Johann, un alcohólico quien vio en su hijo sólo un medio de obtener fortunas que gastaba egoístamente en tabernas. | | |
El ahora orgullo nacional de Alemania era, en realidad, un descendiente de inmigantes europeos, pues la familia de Ludwig era originaria de Brabante, Bélgica.
Su abuelo fue el director de capilla de la corte y su padre era cantor y músico en la corte de Bonn, pero pronto se volvió un alcohólico violento.
Su madre,
Maria Magdalena Keverich, ha sido siempre descrita como una mujer dulce, modesta y pensativa. Beethoven hablaba de ella llamándola su
mejor amiga.
La familia Beethoven tuvo siete hijos, pero sólo tres varones sobrevivieron, de los cuales Ludwig fue el mayor.
Muy pronto, Ludwig mostró interés hacia la música, y su padre lo instruyó en los fundamentos del arte musical, ya sea de noche o día, pues dependía de su regreso a casa tras los ensayos o de las tabernas donde transnochaba.
No había ninguna duda de que el niño manifestaba el don de la música, y su padre vio en Ludwig a un
niño prodigio al estilo de
W.A.Mozart al cual explotar hasta el hastío.
Cuando el pequeño Beethoven no quería practicar música tras hartarse de las rudas jornadas a las que su padre le imponía,
Johann lo reprendía con mucha violencia.
Para calmar su dolor, Ludwig se asomaba por la estrecha ventana del pequeño hogar y veía, fascinado, las noches estrelladas que le hacían olvidar las traumáticas reprimendas paternas.
El
26 de Marzo de 1778, a la edad de 7 años, Beethoven hizo su primera actuación en público en Colonia. Su padre anunció que tenía 6 años, para hacerlo ver como más precoz.
Por ello Beethoven siempre pensó que era más joven de lo que era en realidad; inclusive mucho más tarde, cuando recibió una copia de su certificado de bautismo, el pensó que pertenecía a su hermano Ludwig Maria, que había nacido dos años antes que él, y que había muerto a los pocos días de nacido.
Los talentos musicales y pedagógicos de
Johann eran limitados y tuvo que buscar otros instructores y, así, rápidamente Ludwig aprendió las técnicas básicas de composición e interpretación guiado por músicos experimentados como
Gottlob Neefe, quien fue muy importante para la instrucción musical de Beethoven, además de reconocerle inmediatamente el nivel excepcional de su genialidad.
Neefe fue la primera gran influencia de Ludwig, pues le transmitió conocimientos musicales muy valiosos para la técnica de composición y, además, le mostró al joven Beethoven las obras de los más importantes filósofos tanto antiguos como contemporáneos.
La lectura de grandes pensadores en la biblioteca de
Neefe le formó al joven Beethoven un espíritu de osadía, integridad moral e instrospección que lo transmitió, años más tarde, en sus partituras.