Agustigula
"Me es imposible imaginar
un mundo sin música..."
Sunday 20th of May 2012
team banner

Agustígula presenta a...

Acceso al Sitio

Si te inscribes, accedes a
TODAS las compilaciones
del mes...¡GRATIS!



Porque compartir es de humanos.

Otros sitios recomendados

Revista
Musical
Frank Zappa
Escrito por Agustigula   
Indice del artículo
Frank Zappa
Escuchando lo que los demás no querían escuchar
El melómano en los Tiempos de las Guerras Musicales
Ésas pequeñas (y trascendentales) Grandes Odiseas Personales
Años de suerte de perro callejero
Un Demente en un Mundo Loco
Progenitoras de la Invención
Absoluta e incomprensiblemente libres
Invenciones sonoras para un mundo, finalmente, reaccionario
200 moteles (y rock sinfónico para describir sus secretos)
Todas las páginas
Frank (Vincent) Zappa, nació el 21 de Diciembre de 1940 en Baltimore, Maryland, en la Costa Este de los Estados Unidos de América.

Frank Zappa -hijo mayor de una familia con orígenes sicilianos, griegos, árabes y franceses- es considerado como el intérprete de Rock más radical y vanguardista que ha existido, además de ser uno de los más dotados virtuosos de la guitarra eléctrica que más revolucionó al instrumento emblema del Rock'N'Roll especialmente en su uso intensivo y audazmente versátil.

Su música es sumamante variada y, como ninguna otra obra interpretada por músico alguno, sus elaboradas canciones y melodías combinan diversos géneros pop que van desde el básico rockabilly (reinterpretado en sarcástica manera) hasta cacofónicas orquestaciones vanguardistas.

Las letras de sus canciones describen tanto estados de ánimo sencillos como sórdidas denuncias sociales, pero todas ellas narradas con un cinismo y humor negro demasiado ácido y mordaz para ser ciertas.

La extraña pero siempre innovadora música de Zappa se debe, en buena medida, al surrealismo que fue su vida desde muy pequeño, a la riqueza cultural de su familia, amigos y de los diversos eventos socio-políticos llenos de ironía con los que lidíó hasta el último día de su vida.
Frank Zappa


La abuela de Frank era franco-siciliana, y su padre (Francesco Vincente Zappa) era un napolitano de orígenes greco-árabe. F.V. Zappa pasó su infancia en el pueblo siciliano de Partinico y luego partió con su familia a los E.U.A.
El abuelo y el padre de Frank trabajaban en una barbería en el puerto de Maryland, E.U.A. y, tras la muerte del abuelo, el pequeño Zappa se unió al negocio ganando un penique afeitando los rostros y cortando las cabelleras a los marinos estadounidenses.

Los padres de Zappa hablaban italiano en casa para que Frank no supiera de los constantes problemas financieros de la familia: "Supongo que era conveniente para ellos tener un "código secreto" pero creo que, al no enseñar un nuevo idioma cuando fui niño, definitivamente mucho tuvo que ver con mi deseo de adaptación.... ¡No estaba de moda ser de "extranjero" en Norteamérica durante la Segunda Guerra Mundial!" aclaró Frank en su jocosísima y ácida autobiografía.

Los inicios de la Segunda Guerra Mundial en Norteamérica fueron -económicamente hablando- difíciles para el estadounidense promedio, por ello, para ahorrarse el traslado a la fuente laboral, Frank Zappa y sus padres vivieron en una de las tantas casitas de proporcionadas la armada en Edgewood, Maryland.
F.V. Zappa trabajaba, entre otras cosas, probando armas químicas para el Ejército, es decir, le aplicaban sustancias en la piel y luego estudiaban los efectos.
Si bien el padre de Frank ganaba bastante dinero extra rentándose como conejillo de experimentación, era una forma de ganarlo exponiendo la vida en una serie de indecibles experimentos de potenciales secuelas mortales.

Aquellos días de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) no sólo fueron crueles, también fueron mortalmente surrelistas: los Zappa vivían junto a unos almacenes de gas nervioso, teniendo en casa máscaras antigases colgadas en la pared para una posible contingencia.

El pequeño Frank siempre fue un niño muy travieso y de desbordada imaginación: utilizaba su máscara antigases como casco espacial y, a donde fuera Frankie, jugaba con ella todo el día salvando al Universo de peligrosos seres del Espacio Exterior.

Un día, el inquieto y curioso Frankie se preguntó el por qué usaba la máscara y no le dieron respuesta; consecuentemente, la curiosidad del niño creció y se cuestionó qué tenía la lata al final del tubo de la máscara (que viene siendo el filtro protector): quitó la tapa con un abrelatas.
Su padre lo regañó severamente, pero nunca le dijo para qué eran las máscaras y nunca le repusieron el filtro a la máscarita de Frankie; sin embargo, la siguió usando creyendo que, misteriosamente y pese al desperfecto inflingido, era un poderoso casco protector.

En realidad, cerca de la casa rentada por los Zappa había varios tanques de gas mostaza junto a las viviendas de la bahía militar con la que abastecían a las tropas al otro lado del oceáno Atlántico: definitivamente, la máscara rota de Frankie no hubiese para nada en un potencial caso de emergencia local.

En Noviembre de 1950, entre la inquietud laboral del padre y la mala salud de Frankie, llevó a toda la familia a embarcarse en un viaje de costa a costa a bordo de un pequeño Henry-J (un automóvil extinto y bastante incómodo, pequeño y barato fabricado entonces por la extinta automotriz Kaiser); primero se mudaron a otra estancia militar Florida, donde experimentaban con la balística de las nuevas armas.
El cambio del siempre nublado y grisáceo Maryland cambió al techicolor (como lo decía jocosamente Frank al recordar su biografía) de la costa de Florida y la salud del pequeño Frank mejoró muchísimo.
Y en cuanto Frankie mejoró, nuevamente regresaron a Baltimore, enfermando el siempre imaginativo niño nuevamente.

Luego le ofrecieron F.V. Zappa un trabajo en la base militar en Utah -donde hacían un poderoso gas nervioso- pero, afortunadamente, no aceptó y prefirió mudarse a la Ciudad de Monterey, California.

Nuevamente, recorrieron el país, regalando la ropa invernal a los afroamericanos indigentes que fueron encontrando en el camino a la región norteña de California.
Sin embargo, con terrible desilusión, llegaron a su destino en una época de lluvia constante y vientos helados, gastando el poco dinero que tenían en comprarse, irónicamente, la ropa invernal similar a la que previamente regalaron a los indigentes días antes.

Al poco tiempo, los Zappa se mudaron a Pacific Grove, una ciudad tranquila cercana a Monterey; ahí, Frankie pasó sus horas de recreo construyendo muñecos y maquetas de aviones, además fabricar explosivos caseros con cualquier ingrediente que encontrase, haciéndose muy famoso entre los vecinos quienes constantemente se quejaban con el padre de Frankie por darles tremendos sustos con sus explosivas travesuras.

De niño, Frank se pasaba el día dibujando, y en cierto modo esto fue lo que le llevó a interesarse por la música, fascinándole particularmente el aspecto de las partituras.

Para Frankie, los fascinantes pictogramas de las partituras le parecieron mágicos pues le resultó increíble alguien leyera esos dibujos y los convirtiera en música.
Frank Zappa recuerda un suceso muy especial que lo motivaría acercarse a la magia de la música: "Fui al funeral de mi abuela cuando era pequeño y me senté mirando las velas. El coro estaba cantando, y cuando cantaban una nota, las velas respondían.
¡No sabía por qué! Yo era un niño pequeño, ¿qué carajos sabía yo algo de Física? Pero, para mí, era una verdadadera manifestación física del sonido.
Lo recuerdo muy bien, lo puse en mi Banco de Memoria para ver que podía hacer con ello después... ¡Eso demuestra lo aburrido que estaba en el funeral!
"


Última actualización el Viernes, 03 de Febrero de 2012 18:37