| | George Frideric Haendel (Georg Friedrich Händel en su nombre alemán original) nació el 23 de Febrero de 1685 en Halle, Prusia (hoy Alemania) y se naturalizó inglés a los 42 años.
Georg Friedrich Händel nació en el mismo año que Johann Sebastian Bach y fue el compositor más famoso y exitoso del periodo artístico-cultural dominante del Siglo XVII e inicios del Siglo XVIII -el Periodo Barroco- pero, actualmente, los especialistas musicales sitúan tanto a J.S. Bach como a Händel a la misma estatura musical respecto a la trascendencia histórico-musical Para el melómano promedio actual, el periodo musical barroco los asocia más a Antonio Vivaldi y a J.S. Bach y muchas veces ignora los trabajos musicales de Händel.
La obra de Händel fue abundante y, en comparación con J.S. Bach, puso más el acento en la melodía y la armonía que en el contrapunto. Fue un maestro del contraste, especialmente en su música coral y su estilo, inclinado a las misas musicales, sirvió de modelo al subgénero del oratorio inglés.
George Frideric Haendel fue pionero de la gira musical promocional al emprender varios viajes a lo largo y ancho de Europa -lo que ayudó a diversificar sus composiciones- y en aquellos tortuosos viajes conoció a destacados compositores de su tiempo. |
No se han hallado antecedentes musicales en la familia de Händel y existen anécdotas documentales de que su padre no deseaba que
perdiese el tiempo con la música; por ello el padre de Georg se refirió a él como "
Mi hijo, el abogado...".
Pero el talento del pequeño Georg ya se destacaba tanto a los siete años que los amigos y la familia presionaron al padre con el fin de que permitiese que el niño recibiera lecciones de música.
A los once años de edad,
Georg Friedrich Händel tocaba el oboe, el violín, el órgano y el clavicordio de manera sobresaliente y éstos talentos le abrieron las puertas de Zachow, en donde se convirtió en un virtuoso organista e intérprete de clavicordio.
Después de pasar cuatro años en Italia, donde se representaran dos de sus óperas,
Georg Friedrich Händel fue designado maestro de coro del Elector de Hanover en 1710.
Poco después se le dio permiso para viajar y fue a Londres, Reino Unido, donde escribió una ópera que alcanzó un gran éxito y se quedó a vivir allí durante un tiempo; pero su conciencia le obligó a regresar a Prusia.
Händel volvió a Londres en 1712 y compuso la
Oda al Cumpleaños de la Reina y, por ésa obra, la reina Ana le concedió un generoso estipendio anual.
Esta vez, ya contando con un jugoso mecenazgo financiero, Händel ya no escuchó atentamente a su conciencia y prefirió quedarse en la capital del Imperio Británico, incluso anglificó su nombre con el que sería mejor conocido en toda Europa:
George Frideric Haendel.
Durante su estancia británica, Haendel introdujo la ópera italiana en el reino británico ya que, musicalmente hablando, la Gran Bretaña estaba muy rezagada conforme a las escuelas y estilos musicales que dominaba en el centro y sureste del continente europeo.
Fue precisamente
George Frideric Haendel quien renovó el ambiente musical británico tras décadas de fallidos intentos de desarrollar sus propias escuelas musicales; sin embargo, Haendel era muy purista respecto a las estructuras musicales barrocas de su tiempo; por ello, muchas de sus obras orquestales mantienen el formato musical franco-alemán e italiano y, en lo que respecta a la ópera, las obras vocales se escribían en latín, en italiano o en francés, según se tratase la formalidad de la composición.
En un inicio, la ópera -que era cantada mayoritariamente en italiano y, a veces, en francés- fue todo un suceso en el Imperio Británico y lo puso al corriente del desarrollo musical europeo; sin embargo, el público se hartó de escuchar obras en un lenguaje extranjero.
Estando restringidas las obras orquestales a ser interpretadas en las mansiones de la aristocracia o en los recorridos por el Támesis de la nobleza inglesa, las óperas fueron las únicas expresiones musicales que Haendel podía explotar financieramente con el vulgo británico, pero, gradualmente, la gente empezó a perder el interés por escuchar obras que, finalmente, no entendía.
Poco audaz en desarrollar la estructura orquestal de los conciertos para instrumento solista o intentar el desarrollo de algún género sinfónico -como lo fue su paisano y contemporáneo
Johann Sebastian Bach- Haendel tuvo que recurrir a la fama y moda musical de sus días para llenar los teatros donde escenificaba su óperas y, finalmente, tras el hartazgo del público británico no sólo de escuchar obras en idiomas extranjeros sino del formato mismo operático, tuvo que crear un nuevo concepto musical -el
oratorio- siendo, al fin para los británicos, cantado en el idioma inglés, aunque éste genero musical sólo fue exitoso dentro de las fronteras del Imperio Británico.