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Musical
Billy Joel
Escrito por Agustigula   
Indice del artículo
Billy Joel
El Capitán Jack y el pianista
Éxitos bajo una nebulosa etílica
Las últimas prosas épicas
Las mieles plásticas de un mundo comercial
El prematuro último canto del cisne
Todas las páginas

El último Billy Joel William Martin Joel, internacionalmente conocido en el medio musical como Billy Joel, nació el 09 de Mayo de 1949 en el siempre rudo Bronx neoyorquino, en los E.U.A.

Billy Joel -apropiadamente apodado en el comercio sonoro del rock/pop como Piano Man- ha sido, tal vez, el último gran romántico de las últimas décadas responsable de rescatar el espírtu reflexivo que hizo a New York un centro musical referencial a inicios de los '60s, canciones resultantes de la vida cotidiana y cantadas emotivamente en una prosa poética fácil de entender.

Aficionado al box, al alcohol y al eterno cortejo a bellas mujeres, al inicio Billy sólo ambicionaba cantar sus experiencias mientras tocaba piano en bares locales.

Pese a la ruda vida del Bronx -una región neoyorquina caracterizada por su marginalidad socioeconómica- Billy Joel comenzó sus clases de piano a la edad de cuatro años y, de manera profética, su mayor éxito radiofónico es la canción que delata sus anhelos, comparte sus recuerdos y narra sus orígenes y su poéticas percepciones de vida cuyas ironías nos invita a reflexionar nuestra existencia: Piano Man (El Pianista, 1973).

El debut comercial de Billy con la canción que le daría su apropiado mote es un fórmula históricamente probada en las artes literarias: el relato intimista, narrado en oratoria de tintes románticos cuyas fábulas de cotidianidad siempre te invitan a reflexionar.
No es de extrañar que el pianista haya recurrido a la confesión de su cotidianidad expresada en canción, pues Billy Joel siempre fue un ávido lector desde pequeño, especialmente de escritores consagrados de la literatura estadounidense vanguardista.

Actualmente, Billy Joel es uno de los músicos más reconocidos en el difícil mundo de las discográficas; y es que el cantautor y pianista no sólo fue de los pocos talentos fidedignos e inimitables entre los siempre numerosos cantos de sirena generacionales, sino que se convirtió en un cantautor pop legendario que dejó huella profunda en el romanticismo urbano contemporáneo.

Audaz por delatar en prosa poética su cotidianidad, Billy también canta sus empatías como cualquier ciudadano, sin ambicionar afinidad política o filosófica específica, a eventos socio-culturales diversos, por ello le ha compuesto a los combatientes de Vietnam, a los trabajadores del acero e, inclusive, al ciudadano ordinario ruso cuando visitó en 1988 a la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.), el gran enemigo ideológico de su país natal desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la caída del régimen soviético en 1991.

Desde muy temprana edad, Billy descubrió todo un universo de entretenimiento y cultura diversa en la lectura y dichas lecturas eran los momentos calmos entre sus tiempos de degustación musical, su vagancia con la pandilla del barrio y, especialmente, el boxeo practicado en el gimnasio de su cuadra, una disciplina deportiva a la que se hizo adicto en un barrio -como el Bronx- que hacía más respetable al que sabía defenderse con los puños más que con las ideas.

Billy mantuvo siempre su carisma y, al combinar su cultura literaria con su buen boxeo, se convirtió en un efectivo casanova que le permitió vivir muchas experiencias intensas tanto buenas como nocivas para su salud física y mental.

Luego de 22 combates en los que conocía rivales más difíciles y acuerdos crueles impuestos por las mafias de las arenas boxísticas, el audaz Billy cambió el ring por el piano, un instrumento con el que se identificó totalmente como diletante musical.
Al respecto, Billy comentó en alguna entrevista: "...cuando (el boxeo) comenzó a hacerse difícil, mejor me rendí ante el teclado", y para el mundo musical, fue la mejor decisión de su vida.

Para cuando Billy se decidió por interpretar el piano, confesó en algunas ocasiones las verdaderas influencias de aquellos días en su vida: "Mi música es una síntesis de toda la música que realmente a mí me gusta... Yo mezclo todos tipos de música -clásica, rock & roll, blues, jazz- ¡lo que sea!" y toda ésa confluencia musical de sus composiciones se nota cuando confiesa su admiración total por jazzistas como Dave Brubeck, exponentes del rock/pop como The Beatles y The Rolling Stones, y exponentes de rhythm & blues, gospel y soul como Ray Charles, Sam Cooke y Otis Redding.
El diletante musical aficionado al box realmente se decidió convertirse en un profesional de la música fue cuando vio en televisión a The Beatles en el Show de Ed Sullivan y es que , originalmente, sólo ambicionaba en ser un pianista carismático de algún bar neoyorquino.
Empero, la Beatlemanía lo motivó unirse con un grupo local, The Echoes, cuando tenía 14 años bien vividos tanto en el box como en las odiseas amorosas y pandilleras.

Pero fue precisamente durante ésa primera incursión en la música profesional cuando sus padres se divorcian y en el que, si ella buscaba mantener el hogar, la madre de Billy se vió obliganda a trabajar en condiciones de explotación por el sólo hecho de ser mujer en un Bronx sumamente machista.
Por ello Billy decide trabajar de noche como músico y, evidentemente, la exhaustiva actividad nocturna repercute en su desempeño académico: aunque sus notas escolares era buenas, no pudo graduarse con su generación debido a la gran cantidad de ausencias.

The Echoes tocaba versiones de las canciones más populares de aquel momento -incluyendo canciones de The Rolling Stones y, por supuesto, de The Beatles- y luego, en 1965, la agrupación en la que militó Billy se renombró a The Lost Souls.

En 1966, la agrupación musical volvió a renombrarse a The Esmerald Lords y al año siguiente optaron por el nombre de The Hassles (Las Confusiones), síntoma inequívoco de que, ante tanto cambio de nombre, los integrantes no estaban seguros de seguir adelante.

Sin embargo, ni Billy ni sus compañeros musicales ganaban suficiente dinero como para dedicarse en tiempo y forma a la música, pues cada uno de ellos tenía que rendir cuentas a sus familias y, para mantenerse, Billy trabajó en varias ocupaciones por cortas temporadas: crítico musical de rock para revistas locales, operario en una fábrica, pintor en un club de recreo y hasta grabó un comercial con cantautor afroamericano de efímero éxito mundial Chubby Checker, músico creador de la fugaz moda de baile llamado twist.


Última actualización el Martes, 17 de Mayo de 2011 16:31