Madonna Louise Veronica Ciccone nació el 16 de Agosto de 1958 en Bay City, Michigan, E.U.A., y es descendiente de inmigrantes italianos arraigados en la Unión Americana generaciones atrás.
Madonna es la cantante de pop, bailarina, compositora y productora estadounidense más importante del último tercio del Siglo XX e inicios del Siglo XXI; además, es legendaria su habilidad camaleónica de re-inventarse constantemente tanto en su imagen como en la renovación de su música y vídeos musicales, una habilidad que solamente el cantautor británico David Bowie ha desarrollado exitosamente en el competidísimo medio musical comercial del rock/pop desde finales de los '60s hasta la fecha.
Mujer de carácter duro y muy voluble, sólo son sus tenaces y periódicos reingresos siempre exitosos a los medios musicales lo único que acallan su controvertida vida personal y laboral.
Y podría asegurarse que, en efecto, la controvertida vida de la fotogénica cantautora es resultado de una constante inconformidad consigo misma donde logra un breve lapso de lucidez hasta realizar diversos actos suicidas a su imagen y carrera musical llena de fama y culto. De hecho, ésta característica autodestructiva de su imagen y resurgimiento musical polémico ha sido la única constante desde su aparición comercial en 1983 hasta la fecha. | | |
Mujer sumamente hedonista vanidosa y de rudo carácter, ha jugado audaz y sabiamente con su éxito, usando la mala fama que le rodea a su favor, lo que la convierte en un icono del pop occidental imposible de apartar de la memoria colectiva desde mediados de los '80s del Siglo XX a la actualidad.
Hábil en la producción discográfica,
Madonna aún conserva ése olfato del medio musical comercial que le permite reingresar al mercado musical mutando su estilo artístico -algunas veces de manera radical- y tales mutaciones sonoras se apoyan audazmente en un cambio de imagen, por demás, indescriptiblemente camaleónico y polémico pero, generalmente, muy exitoso.
Sólo en los años recientes es, pese a su vigorexia deportiva que la mantiene físicamente atlética y al límite de su atracción femenina que raya en la androginia musculosa, que la producción musical de
Madonna ha sonado relativamente dosificada en audacia, eco inocultable de su última batalla consigo misma por querer manifestar su eterna juventud voluble en su piel blanca y rostro fotogénico pese a que la edad se le viene encima exponencialmente, mes a mes.
Sería demasiado audaz para quien redacta éste artículo en asegurar que en 2008 escuchamos la última producción aceptable de
Madonna, pues la voluntariosa cantautora siempre ha mostrado un as bajo la manga, verdadera resonancia sonora de la tenacidad desarrollada desde sus inicios musicales llenos de violencia a su género y lucha constante contra el machismo del medio musical comercial caracterizado de chantajes sexuales y mercantiles, además de batallar eternamente contra sus múltiples personalidades extremas que ella misma desemboca y domestica a su manera.
Madonna emergió desde las calles de Nueva York a inicios de los '80s del Siglo XX para convertirse en una de los más exitosos intérpretes de la música pop de todos los tiempos, pero éste arribo se realizó no sin sufrir engaños que la llevaron a mendigar en callejones neoyorquinos y sufrir violaciones sexuales por pandillas que buscaron padrotearla en su odisea por lograr audiencias con compañías de ballet contemporáneo y productoras musicales independientes que le permitieran despegar meteóricamente en el medio artístico donde ella misma administrara por completo su carrera sin depender del engaño de representantes del medio artístico.
No fue fácil para la audaz y atractiva cantautora buscarse una oportunidad en un momento musical estadounidense donde las corporaciones musicales norteamericanas nuevamente monopolizaban y administraban a los artistas a su manera para contrarrestar, una vez más, la nueva ola musical británica y europea de rock y pop descendientes del punk, el gótico, el rock alternativo y las renovadas expresiones del pop musical.
Por ello los primeros trabajos de
Madonna consistieron principalmente en una reinterpretación muy personal y atrevida de la música pop-dance, la cual constantemente era rechazada por las grandes corporaciones que la audicionaron, pues la letras de sus canciones les parecieron demasiado feministas y cargadas de sexualidad explícita.
Pero el carácter duro de la fotogénica cantautora -un carácter adquirido en una infancia llena de carencias- nunca se amilanó, por el contrario, se envalentonó de manera terca y, finalmente, logró ser promocionada por disqueras independientes que meteóricamente le dieron una enorme popularidad en la costa Este de los E.U.A., pese a que la crítica musical de aquellos días fue sumamante severa con ella.
Madonna fue la tercera de seis hijos nacidos del ingeniero italo-américano,
Silvio Tony P. Ciccone, y de la franco-canadiense
Madonna Louise Fortin.
La pequeña
Madonna fue criada en un hogar de estrictas costumbres cátolicas en los suburbios de las diversas localidades de la urbana Detroit, Michigan, E.U.A. en la que la familia se mudaba constatemente para evitar el cobro de rentas atrasadas y, por lo tanto, impagables.
La madre de Madonna murió de cáncer de mama a la edad de 35 años el
01 de diciembre de 1963; la pequeña
Madonna tenía apenas cinco años de edad, y hasta al fecha, dice tener recuerdos muy nebulosos de su progenitora.
Frecuentemente la cantante ha discutido el impacto de la muerte de su madre en su vida y carrera y, por ende, procura no hablar al respecto.
La propia
Madonna reconoce que la resposabilidad paterna de
Tony Ciccone fue demasiada y el jefe de familia, rápidamente, perdió el control de todos sus hijos: por ello se vio obligado a casarse con el ama de llaves de la casa
Joan Gustafson con quien tuvo dos hijos más con ella.
La relación paterna de
Madonna pasó del amor incondicional al odio acérrimo al ver que su padre atendía más los hijos engendrados con su nueva la madrastra que a los hijos de su primer matrimonio; pese a todo, precisamente el padre a
Madonna fue la única persona quien realmente apreció el talento nato para el baile y la música de la rebelde niña, a quien alentó en que continuara con una carrera artística pese al disgusto de sus hermanos y madrastra.
Tony exigió que todos sus hijos tomaran lecciones de música, pero sólo
Madonna realmente se interesó en ello y fue precisamente la afición a la música lo que mantuvo una frágil relación cercana entre padre e hija.
Después de varios meses de lecciones de piano,
Madonna convenció a su padre que la dejara tomar clases de ballet, actividad artística donde resultó ser una bailarina nata muy vigorosa e innovadora.
Madonna asistió a la preparatoria Rochester Adam donde fue una estudiante sumamente aplicada, sobresaliendo en las clase de música (donde desarrolló un oído muy fino), además de ser muy buena en los deportes y ser miembro del escuadrón de porristas, donde manifestó un liderazgo férreo y un carácter muy tenaz.
Después de graduarse de la escuela superior en 1976,
Madonna recibió una beca de baile para la Universidad de Michigan, donde conoció al maestro de ballet
Christopher Flynn.
Además de ser el mentor de Madonna en el baile, Christopher le mostró las primeras discotecas gays, una escena que después tendría un gran impacto en la música y el estilo de la cantante.
En 1977, gracias al apoyo de Flynn, Madonna salió de la universidad con sólo dos años de asistencia y se mudó a la cosmopolita y ruda ciudad de New York para seguir una carrera profesional en el baile y música.
Sobre su llegada a New York, Madonna comentó alguna vez:
Cuando vine a New York fue la primera vez que viajé en avión, la primera vez que viajé en un taxi, la primera vez en todo ¡Y sólo llegué con 37 dólares en mi bolsillo! Es la cosa más valiente que he hecho.
Pero su estancia neoyorquina no fue nada fácil: según dice la propia diva, fue violada poco después de su arribo a la Gran Manzana por una pandilla que buscaba prostituirla, tuvo que mendigar y realizar varias cosas humillantes para poder comer algo tras días de ayuno.
Solamente su deseo terco de ser una cantante inusual la mantuvo en pie y toda ésta odisea de sufrimiento la hizo una mujer totalmente autónoma y de carácter muy duro consigo misma, especialmente en la administración de su carrera musical.