| | Francesco Ezechiele Ermenegildo Cavaliere Suppé Demelli, mejor conocido en las salas de conciertos como Franz Von Suppé nació el 18 de Abril de 1818 en Split (también llamada por su ancestral nombre griego original de Spalato), un olvidado poblado con salida al mar de la campiña centro-europea de Dalmacia que, en aquellos tiempos, pertenecía al Imperio Austro-húngaro.
Actualmente, Split es la segunda ciudad más importante y poblada de la joven nación croata y es el principal puerto comercial y turístico de Croacia en el Mar Adriático mediterráneo.
Franz Von Suppé era, en realidad, hijo de inmigrantes italo-belgas que buscaron mejor fortuna en el naciente Imperio Austro-húngaro, pero terminaron sobreviviendo en el ancestral puerto griego que, en el Siglo XIX, era un poblado prácticamente olvidado por un Imperio sumamente clasista y poco benevolente con los eslavos recién conquistados.
Los extranjeros nunca fueron bien recibidos en el Imperio de los Hasburgo -especialmente en las regiones eslavas siempre divididas por los enfrentamientos religiosos entre cristianos y musulmanes- pero su parentesco lejano con el apreciado compositor italiano de ópera Gaetano Donizetti le valió acceder a diversas academias de música años más tarde. |
De origen humilde, el hijo de inmigrantes italo-belgas tuvo que "
germanizar" su nombre para tener oportunidades como compositor en el Imperio Austro-húngaro y cambió su nombre de Francesco al equivalente de
Franz y su segundo nombre nobiliario de Cavaliere por el de
Von, sólo conservando intachable su apellido
Suppé.
Los Suppé-Demmelli pronto emigraron a Zadar (actual ciudad croata) a probar mejor fortuna y ahí Franz gozó de una tranquila infancia donde, desde temprana edad, recibió educación musical con diversos profesores, aprendiendo a tocar diversos instrumentos.
Precisamente en Zadar fue donde, a los ocho años de edad, Franz fue parte del coro de la catedral de la ciudad y aprendió mucho del arte de dirigir y componer el director
Giovanni Cigalla, un inmigrante italiano que logró disminuir la xenofobia de la región en su contra por su destacado ejercicio musical en la región.
En su adolescencia, Franz estudió flauta y armonía en Cremona, Italia, y a los 11 años de edad ya era parte de la Banda Musical dirigida por otro inmigrante italiano,
Giuseppe Ferrari.
Su primera composición oficial fue una
Misa católica, obra estrenada en una iglesia franciscana de Zadar en 1832: Franz apenas tenía 15 años de edad y su obra era fruto de todo la aprendido con Cigalla y Ferrari, pero su familia, en realidad, tenía otros planes para él.
Pese a la gran a su gran versatilidad para crear ricas sonoridades sinfónicas, Franz fue trasladado sin su consentimiento a Padua, Italia, a estudiar Derecho y Filosofía.
A regañadientes, Franz estudió la carrera impuesta por su padre aunque continuó secretamente sus estudios de música por su cuenta.
Apenas cumpliendo con pasar con la mínima calificación en sus estudios en Derecho, Franz se las arreglaba para ir a Milán para apreciar las producciones contemporáneas de ópera italiana que estaban siendo revolucionadas por
Gioachino Rossini,
Gaetano Donizetti (su primo lejano del cual se desconoce si hubo algún contacto personal) y, en aquel entonces, por la joven gran revelación
Giuseppe Verdi.
Lo escuchado en Milán le cambió por completo su estilo de composición y sus obras, desde entonces, se hicieron musicalmente más dinámicas y llenas de pegajosas sonoridades.
En 1835, el padre de Franz murió y ello le permitió continuar con su carrera musical plenamente: Suppé y su madre se mudaron a la capital del Imperio Austro-húngaro, Viena, y vivieron con el abuelo, lugar donde cambió su nombre al que lo inmortalizaría en salas de conciertos y kioscos,
Franz Von Suppé.
Poco después de su arribo a Viena, Suppé comenzó estudios de Medicina para apoyar al sustento de la casa de su abuelo, ahorró lo que pudo y pronto abandonó la Medicina para retomar la Música.
Fue así que Franz ingresó al Conservatorio de Viena donde sobresalió rápidamente, teniendo como maestros a
Simon Sechter e
Ignaz Ritter von Seyfried quienes valoraban su versátil orquestación y dinámica armonía, pero despreciaban su origen inmigrante y su estancia en los suburbios "
salvajes" de las regiones fronterizas eslavas del Imperio de aquellos días.